AMALIA y MIGUEL en aporte a la 175 08 septiembre 2026 10 22 47 Buen día Miriam, ¿cómo te va? Hola, buen día Pedro, buen día a toda la audiencia. Bueno, contanos un poquito de todo esto que tiene que ver con Miguel Piseira y tiene que ver con Amalia, su esposa, que lamentablemente la perdimos en lo terrenal, pero siempre la ganamos en el cielo. Evidentemente hablar de Miguel y hablar de Amalia es hablar de agradecimiento de Miguel que le contagió a Amalia para poder estar con nosotros reflejando acciones para las escuelas a las cuales asistió. Contanos un poco, contanos un poco todo esto. Bueno, todo nació a raíz de una visita que tuvimos hace unos días. Él vino a hablar con vos específicamente de la muerte y de la forma de asumirla. Una charla muy espiritual en la que tuve la suerte de estar presente y, bueno, compartir algunas expresiones con él. Y bueno, y cuando ya volvimos más a lo terrenal, hablamos de la escuela, de la querida escuela fiscal número 175 y le comentamos alguna de las cosas que, una de las cosas que le faltan a la escuela, que había que reparar, que había que arreglar y demás. Y no hubo falta, no hubo falta de decir más nada. Él dijo me voy a encargar de eso, tenés que darme tiempo, vamos a venir con el hijo de Amalia para que conozca la escuela. Bueno, por un inconveniente X no van a poder venirse, pero ya nos dio el ok para la compra de las seis, el cambio de las seis puertas, que vos sabrás bien Pedro cuántos años tienen esas puertas. Las que dan. Ninguna duda, hace ya 30 años. Exactamente, de cuando Rita y Ciro iban a la primaria. Exacto. Bien, así que, bueno, hoy es un martes bendecido por Miguel y por Amalia. La escuela fiscal ya va a tener las seis puertas nuevas que dan a la galería externa, que ya cumplieron su ciclo, que fueron acondicionadas, reacondicionadas y más. Y bueno, es cuestión de tiempo para que lleguen a San Gregorio y para que, bueno, busquemos cómo colocarlas, buscar presupuestos. Ahora viene la tarea de buscar un albañil que pueda trabajar en días que no haya clase, porque es una realidad, porque las aulas se utilizan todas. Y bueno, alguien que trabaje rápido y que trabaje acorde al presupuesto de una asociación cooperadora, como la de la escuela pública, que todos saben, carece de recursos. Bien, bien, bien, a ver, las palabras grandes y elocuentes tampoco llenan todo el espacio que a veces tiene que llenar el agradecimiento. Yo pienso que lo de Miguel, primero cuando vino al colegio secundario, son testigos del colegio secundario, vino con Amalia, a quien habíamos empezado a admirar de la misma manera como lo admirábamos a Miguel, como lo admiramos y lo seguimos admirando, pero no por lo que entregó, sino por su relato, por su verdad, por su paso, por ejemplo, por la escuela secundaria, donde él expresó de su precariedad que tenía bajo el punto de vista de recursos, y lo vamos a llamar dentro de minutos para volver a hablar con él, y realmente desde Diana y nosotros nos quedamos sorprendidos en ese momento con el inmenso aporte que le hizo al colegio secundario, y nos dijo no quiero dejar de estar con la escuela fiscal, que fue a la que yo fui y en la que yo me desarrollé, y en ese proceso, en el amor que le profesaba y le sigue profesando Amalia, aunque está muerta, y que Amalia lo admiraba bajo el punto de vista de lo que Miguel era, y lo que Miguel hacía, también trajeron un aporte en ese momento para la escuela fiscal, que fue destinado, me parece, a la compra de un aire acondicionado, si no estoy equivocado. Sí, sí, sí, hicimos, al mismo momento compramos, como vos sabrás, la escuela fiscal en todas sus aulas tiene aire acondicionado, en este momento tenemos uno que está roto, que hay que arreglar, pero bueno, formó parte del aire acondicionado, formó parte de la compra del gasto de ese dinero Bien, sí, o sea, yo estuve presente cuando vino a casa y hablamos, y nadie lo recibió a Miguel con la idea de que iba a ser un aporte, lo recibimos porque él quería hablar como si fuera un chico, porque Laureano los otros días, cuando fallece la maestra, me preguntó, abuelo, qué hay después de la muerte, y me parece que Miguel, con los años que tiene, también va a la pregunta que nos hizo, vino a tratar de comprender, exacto, de eso estuvimos hablando, y bueno, tratamos, es difícil llenar un espacio cuando el amor es profundo, como el que tenía y que sigue teniendo él por Amalia, y la admiración y el amor que Amalia tenía con él, y lo sigue teniendo. La conversación de la escuela salió a posterior, y que la hizo con vos, es lo que está relatando. Sí, sí, ya fue después, y bueno, y queda eso pendiente, que tal vez no necesite un cartel o una placa en una pared, pero sabemos que eran parte de los últimos aportes que hemos tenido en la escuela, vienen de Miguel y vienen de Amalia, por lo que hacer un trámite administrativo para ponerle un nombre a una galería, a un aula, sabemos que es tedioso y muy largo, pero que quede en el recuerdo popular de que las últimas grandes obras las hicieron Amalia y Miguel en la escuela fiscal. No, es evidente, o sea, porque cuánto hay que peregrinar, vos lo sabés mejor que nadie, cuánto hay que peregrinar para conseguir un aporte. Yo siempre comento porque hay que ser muy agradecido en lo siguiente, la escuela fiscal tiene ocho tremendos ventiladores en el salón, en el gimnasio, gracias a Isalema, y no me canso de decirlo, en la puerta de un privado, porque los ingresos que tiene la escuela pública son ínfimos, entonces hay que ser agradecido con quienes ayudan a la escuela pública, y bueno, si decirlo alcanza, yo lo estoy haciendo, lo hago permanentemente, tenemos ocho gigantes ventiladores en el gimnasio para que el verano pueda ser más soportable, gracias a Isalema, y vamos a tener seis puertas nuevas para que los chicos no se les filtre el frío, para que sean más seguras, porque tienen que ser nuevas porque ya cumplieron su ciclo, gracias a Amalia y a Miguel. Bueno, que no te vayas, que lo tengo a Miguel, Miguel. Sí, buen día. ¿Me estás escuchando? Sí, te estoy escuchando bien. Bueno, acá estamos, estamos hablando con Miriam de Amalia y de la presencia que ha tenido Amalia con nosotros, en el amor que te profesaba y te sigue profesando, y en el amor que vos le profesaste y también lo seguís profesando, y ella entendió que tus aportes, tanto a la escuela secundaria, como en este caso a la fiscal, es justamente eso, es continuar postmortem con una obra que sabe que a vos te va a gustar, que sabe que vos querías hacerla, y bueno, y acá estamos justamente en la radio y en la televisión hablando de eso, Miguel. Bueno, sí, me alegro que la tengan siempre presente y que la recuerden con tanto afecto, con tanto cariño, como la recuerdo yo a Amalia. Sí, yo era un proyecto de ella, ella era la que me daba el impulso final para realizar ese tipo de actos, así que siempre la recuerdo en estas cosas y en otras tantas, y bueno, la escuela 175 tengo hermosos recuerdos de mi infancia, que pasé con muchos de mis compañeros que puedo visitar en el pueblo todavía, y bueno, y toda la gente del pueblo que me conoce desde que yo fui chiquito y ahora que ya estoy bastante crecido por ahí, me cuesta un poco más llegar al pueblo, pero siempre los recuerdo con mucho afecto a todo mi pueblo. ¿Cómo eran tus días en esa escuela fiscal? Mira, lo que más recuerdo de la escuela fiscal es los días de invierno con mucho frío y esa famosa taza de leche con cascarilla que nos daban con mucho afecto las porteras en el refrigerio, y siempre había algún compañero que no quería o que no tenía ganas de tomar y estaba yo ahí firme a la par para ligar un jarrito más de leche con cascarilla. Son recuerdos y experiencias que me enseñaron el modo de vida que hoy tengo. ¿Y el salto a la escuela secundaria? El salto a la escuela secundaria tuvo mucho que ver mi papá, yo repetí tercer año y por tres materias de las tres no pude sacar ni una para poder pasar a cuarto y me fui del pueblo, y en octubre no sé quién le dijo, quién le informó a mi papá que yo podía rendir, prepararme y en noviembre o diciembre rendir, así que me fue a buscar, me fue a buscar como quien dice de una oreja a la casa de unos parientes que estaban en Buenos Aires, me trajo, me hizo rendir, me preparó, me preparó Inés Grosito, Susana Vicés, y pude rendir esas tres, pude rendir una, en marzo saqué las otras dos y pasé a cuarto año con mis actuales compañeros que siempre nos reunimos, gracias a Dios, todos los años, y así terminé quinto año. Ese quinto año fue una puerta al futuro, con ese certificado me sirvió para conseguir mucho trabajo, en el correo, en el Poder Judicial, en emprender mi negocio privado, y es fundamental estudiar, tener un certificado, prepararse, y más en estos tiempos es fundamental por lo menos terminar el quinto año. Bueno, Miriam vos querés preguntarle algo? No, yo le había escrito que le deje un afectuoso saludo a los directivos de la Escuela 175, y bueno, Dios quiera que pueda participar en algún acto de la escuela, algún aniversario o algo, pueda compartir con todos los directivos y los alumnos de esa tan invencible Escuela 175. Quedate ahí, a ver, escuchá, Miriam, a ver cómo es la invitación para fin de año, pero por supuesto nos vamos a encargar de que en alguna de las veladas que hagamos de acá, a fin de año, podamos hacerte, o de todas las que hagamos, podamos hacerte llegar una invitación y que vos decidas en cuál estar presente. Sí, sí, escuché, sí, escuché, le agradezco a Miriam, sí, le voy a pedir que me lo recuerde una semana o un mes antes, cosa de tenerlo presente y poderle confirmar mi presencia por esos lados. Va a tener que ser un día que haya clase para que los chicos te vean. Me encanta verlo a los pibitos, fueron muy atentos la última vez que estuve, muy abiertos en preguntarme cosas, sí, sí, y bueno, y esa presencia también estuvo Amalia, que participó bastante también en esa presencia de los chicos. Te mandamos un beso. La Comunidad Educativa de la Escuela Fiscal 175 te dice gracias. Bueno, gracias, gracias a ustedes también y yo, mi humilde granito de arena siempre es en pos de que estén un poquito mejor y tal vez no pasen, no sufran las consecuencias de ese invierno tan difícil que pasé por esa escuela, pero todo sirve, todo sirve en la vida, así que les mando un fuerte abrazo todo y un saludo muy afectuoso a la gente del pueblo de San Gregorio. Bueno, Miguel, querido, te mando un abrazo y yo te espero, eh? Ya vamos a ir, ya vamos a ir. Bueno, me alegro que la recuerden siempre a mi Amalia y nos veremos pronto si Dios quiere. Te mando un abrazo, Pedro. Saludos, Miriam. Hasta la próxima. Beso, Miguel. Hasta la próxima. Bueno, ahí estuvo Miguel. Bueno, bueno, Miriam, Miguel, Miguel siempre presente. Te fuiste? Bueno, ahí estábamos, eh? Por la 91-1 récord de FEMEN esta mañana, la radio y aquello que tiene que ver con que ex alumnos del colegio secundario y ex alumno de la escuela africana número 175, como el caso de Miguel, ha estado presente con aportes superiores a los que recibimos normalmente, y eso es muy, pero muy importante. Estamos hablando de cifras que tienen, que pasan los seis ceros. En esta mañana de la 91-1 récord FM, señores, es justicia ir así hacerlo. Transcrito por TurboScribe. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.
